Las joyas esos objetos valiosos, codiciados y hermosos, son también portadores de historias tan increíbles y fascinantes como su esplendor y hermosura, en este post repasaremos algunas de las piezas de alta joyería que por la historia que llevan asociada a ella marcaron a fuego su lugar en la historia del arte.
1. Las esmeraldas colombianas de Eugenia de Montijo, Emperatriz de Francia.
Todo comienza con la afición de los reyes y emperadores de Francia por coleccionar y lucir esplendidas joyas, en todo tipo de eventos, todos es sabido que María Antoniette dejo de usar esplendidas joyas de diamantes en cuanto perdió la cabeza nunca antes, María Eugenia Ignacia Augustine de Palafox-Portocarrero de Guzmán y Kirkpatrick futura emperatriz de todos los franceses gracias a su matrimonio con Napoleon III, pero no voy a dar una clase de historia solo voy a contaros como las joyas tienden a tener mas vida de lo que nos pensamos y como un juego, en este caso de esmeraldas, pueden entrar y salir de unas casas reales a otras sin ser prestadas.
En este retrato de Eugenia se puede apreciar lo guapa que fue durante su juventud y por lo que Napoleon se quedo prendado de su racial belleza granadina y de la gran colección de fabulosas perlas que poseía, pero en este post hablaremos de una joya en concreto.
Esta diadema heráldica con siete grandes flores alternada con otras mas pequeñas, eran portadoras según la ocasión de siete perlas, zafiros o esmeraldas, la cual según la ocasión montaba a su gusto, existen varios retratos donde se le ve la diadema con las diferentes piedras, pero hoy por la forma en la que la emperatriz se deshace de las esmeraldas nos centraremos en estas piedras, en el siguiente retrato podemos ver a la emperatriz luciendo la diadema acompañada de una impresionante cruz de esmeraldas, tallada en una sola pieza.
La historia de estas esmeraldas empiezan a interesar cuando la emperatriz al ser estas sus piezas favoritas, intenta en el exilio no deshacerse de ellas, comienza vendiendo otras de menor valor, e incluso vende los zafiros y perlas de la diadema en cuestión por separado y por ultimo la montura de platino y diamantes, que por casualidades del destino vuelve a aparecer justo antes de la boda de Balduino de Belgica y Fabiola de Mora y Aragon en 1960, pero Eugenia guardaría esas piedras para su ahijada, la futura reina española, Victoria Eugenia, la cual llevaba el nombre de su madrina,
La emperatriz en el exilio llego a vivir en diferentes lugares de la geografía española pero un lugar donde le gustaba pasar largas temporadas era el palacio de Dueñas de Sevilla,el cual esta en la actualidad en manos de la casa de alba, donde paso sus últimos días la duquesa de alba,María del Rosario Cayetana Fitz-James Stuart y Silva. Cuando la emperatriz muere en Madrid el 11 de julio de 1920, la entonces reina Victoria Eugenia recibe de manos del entonces duque de alba un presente que su madrina la emperatriz había dejado para su ahijada, esto consistía en un estuche con un abanico dentro, ya que la reina era coleccionista de abanicos, algo contrariada por recibir un presente de tan poco valor, esta se enfada y el duque la insiste en que mire algo mas allá del simple abanico, encontrándose con un juego de siete impresionantes esmeraldas y otra mas en forma de cruz, que inmediatamente manda montar en un collar al estilo de la época, un collar corto que usa en contadas ocasiones, al no quedar satisfecha con el diseño del collar y habiendo añadido dos esmeraldas mas de su colección manda a la joyería Cartier de París las joyas para un nuevo montaje del que saldrá un nuevo aderezo de joyas formado por collar tipo satour, pendientes y solitario. todo tal como se muestra en esta foto donde la reina ya en su exilio es fotografiada con todas sus joyas de esmeraldas.
Ella al igual que su madrina la emperatriz quería legar estas joyas a sus herederos pero no pudo se posible ya que la vida en el exilio es cara y estas joyas sirven en caso de necesidad, como objeto de venta en una subasta, las joyas fueron puestas a la venta en publica subasta en Ginebra, y se consiguió buenos beneficios por su venta, solo la cruz de esmeralda pudo pagar una villa, vieille fontaine en lausannee. el resto de las joyas no se sabe su paradero y pudo sufragar los ultimos años de vida de la reina en el exilio, solo el grupo de 7 piedras que conformaban el collar fueron adquiridas por el joyero neoyorkino Harry Winston que las ofreció al entonces Sha de Irán, para su próxima esposa y para la cual las esmeraldas fueron remontadas en otro collar que la entonces próxima emperatriz de Irán Farah Diba luciría por primera vez antes de su coronación como emperatriz de Irán, en la imagen se puede ver el aderezo completo de esmeraldas compueso por pendientes, collar, diadema, anillo y pulseras gemelas.
Como las joyas formaban parte del tesoro imperial de Irán, no al tesoro privado de la emperatriz, cuando el Sha es derrocado todos sus bienes pasaron a manos del gobierno, y al contar bienes no solo dinero sino tambien las joyas que lucían las mujeres de la familia pasaron a manos del gobierno, haciéndose así cargo de un tesoro enorme de perlas, zafiros, rubíes, diamantes y esmeraldas, y entre todas esas piedras se encontraban las que en algún momento pertenecieron a la emperatriz Eugenia de Montijo, hoy en día se desconoce su paradero, pero gracias a los testimonios graficos de la época en la que fueron lucidas, ya fueran en retratos o fotografías, podemos admirar la fabulosa belleza que encandilo a reinas y emperatrices de todo el mundo.
2. La peregrina.
Una perla tan especial que su historia merece ser contada, de como paso de los cuadros que actualmente cuelgan del museo del prado de Madrid, a ser portada de revistas y salir en películas de época del cuello de una de las leyendas del cine dorado de Hollywood.
os presento a La Peregrina.
Su paso por la historia fue crucial amuleto de reyes, aderezo de reinas, objeto de deseo y juguete del perro de la actriz de la mirada violeta, ese ha sido el recorrido de esta perla que la calificaron de fea hasta que alguien dijo que no era fea era diferente, su forma de pera desigual, la convirtieron en única, y su brillo la convirtió en leyenda, su primer portador un hombre, un rey de España, la llevo prendida de su sombrero, el fue el rey Felipe III retratado por Velazquez, a caballo y con la peregrina en el sombrero, comenzo a labrar su espacio en la historia.
En su siguiente portadora, ya fue esta una mujer, ella la llevaba prendida de un broche, la siguiente dueña y portadora de la perla fue, Margarita de Austria.
La siguiente en tener el privilegio de usar la perla mas codiciada de la época, la cual según los retratos la siguió usando en la misma montura fue,Maria Tudor una de las esposas de Enrique VIII.
Despues de ella la perla aparece en Francia y es Isabel de Borbon la siguiente propietaria de la perla, la encargada de modificarla para poder adaptarla a cualquier montura de broches o como colgante.
Despues de ella la perla cae en el olvido y esta desaparecida hasta que gracias a un inventario de subastas aparece en Ginebra y es comprada por Bulgari que se la vende a su mejor cliente en esa época, hablamos de Richard Burton, marido por entonces de la actriz Elizabeth Taylor, al mismo tiempo que se publicita la subasta y la perla es comprada por parte de Richard Burton, la reina Victoria Eugenia se fotografia con una perla de similares característica que la peregrina y afirmando que la que ella posee en su joyero es la autentica, por lo cual un equipo de expertos joyeros examinan las dos perlas para verificar cual es la autentica basándose en medida color y forma gracias a los cuadros donde aparece que era el único testimonio gráfico que existía de la autentica peregrina para poder autentificarla, la diferencia básica que existe entre las dos es la forma redondeada de la perteneciente a la reina, en la siguiente foto podéis verla colgando de un broche redondo con media perla.
La reina Victoria Eugenia siempre sostuvo que la suya era la autentica peregrina pero los expertos fallaron a favor de la perla que compro el actor, y por ello fue certificado.
Richard Burton compro la perla unido a una larga cadena de perlas y así fue usado por la actriz convinandolas con otras perlas de su colección.
A Liz le gustaban tanto las joyas que las usaba incluso en las películas que protagonizaba, la peregrina protagonizo algunas pero la mas notable fue en una película de época que la volvía a llevar a la época en la que se encontró y en la que empezó a adornar el sombrero de un soberano, la película en cuestión era "Anna de los mil días".
Liz Taylor era conocida por su colección de joyas y por su mirada violeta, pero sobre todo por lo espectacular que lucia y decidió ir a París y pedir consejo a los joyeros oficiales de las casas reales europeas, para hacer un diseño mas moderno y acorde de la importancia de la perla, Cartier hace varios diseños pero el elegido por la actriz fue el siguiente.
Donde una gargantilla con perlas redondas de color similar a la peregrina en dos tamaños diferentes y con engarces de oro y rubíes revalorizaba el ya valor histórico de la pieza, para completar el aderezo se hicieron unos pendientes de gran tamaño muy a la moda de la época.
A la muerte de la actriz el collar fue subastado en christies new york llegándose a alcanzar los dos millones de dolares americanos, ahora mismo se desconoce quien es el poseedor de la perla mas famosa de todos los tiempos pero, al igual que un patito de goma dentro de un contenedor en el océano, algún día volverá a aparecer y volveremos a disfrutar de su magnifica belleza.
Hay mas joyas con maldiciones y leyendas y otras que han recorrido muchos kilómetros hasta que han terminado en manos desconocías, si queréis saber mas preguntármelo o simplemente en poco tiempo lo vereis escrito por aquí, hasta el siguiente post seguidores mios!!!
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